Rescate
Letra
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Colosenses, capítulo 1, versículos del 10 al 13. La Palabra de Dios dice así. Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios, fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longa animidad, con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz, el cual nos ha rescatado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo. Señor, Tú sabes todo lo que soy. ¿De dónde es que vengo? ¿A dónde es que voy? Señor, yo sé que siempre a tropezar vienes a mi rescate sin fallar. Y Señor, Tú oyes todo mi hablar y cada pensamiento, aunque lo hagas sin pensar. Señor, no das todo lo que merezco, misericordia. Misericordia, eres mi auxilio. Vienes al rescate, vienes al rescate. Vienes al rescate, sí, Señor. Señor, me cuidas, eres mi amigo, inefable amor, cuyos límites no veo. Señor, me enseñas lo grande de Tu amor al rescatarme de todo mi temor. Y Dios, yo doy todo lo que puedo. Todo mi corazón, en todo lo que hago. Señor, Señor, quiero agradecerte. Quiero agradecerte, porque vienes siempre a mi rescate. Tú vienes al rescate, vienes al rescate. Tú vienes al rescate, sí, tú vienes al rescate. Quiero mostrarte, mi amor, quiero decirte cuántas gracias te doy. Aunque sé cuán difícil es, a cada paso lo mostraré. Y que acepto aún sin comprender. Cómo pude valer la pena, si mi perdición era eterna. Te doy todo lo que puedo. Mi corazón, todo mi corazón, en todo lo que hago, Señor. Señor, quiero agradecerte, porque vienes siempre a mi rescate. Tú vienes al rescate, siempre vienes a mi rescate, siempre iré a ti. Vienes al rescate, siempre iré a ti. Vienes al rescate, siempre iré a ti. (se repite)